

Cámara B
B14 El Sacrificio
Para cambiar es necesario saber, para saber hay que aprender y para aprender hay que hacer grandes sacrificios
Samael Aun Weor

No hay duda que tu concepto sobre el sacrificio está lleno de una belleza cósmica profunda, solamente me permito disentir en cuanto al factor “dolor”, porque obviamente, este debe existir en el sacrificio o sacro-oficio.
Concretamente, ¿qué se entiende realmente por transformación? Mucho podría arguirse y hasta objetárseme, pues, en este sentido; alguien podría argumentar que nada tiene que ver la transformación con el sacrificio, o viceversa, mas yo he sacado a colación esto de la transformación porque es básica en el sacrificio.
Veamos esto concretamente: el petróleo se sacrifica en la locomotora, en aras de la fuerza motriz que hace viajar el tren en sus carriles. En otros tiempos se usaba especialmente el carbón de piedra o carbón vegetal para ese asunto; entonces se sacrificaba, pues, el carbón en aras de la velocidad.
Pero veamos cuan diferentes son estos dos aspectos en sí mismos: carbón y velocidad de un tren en marcha. Tomemos un pedazo de carbón de piedra o de leña; examinémoslos y veamos un tren en marcha: son completamente diferentes; sin embargo, mediante el sacrificio es posible transformar el carbón de piedra, o carbón vegetal, en aras de la velocidad.
Jesús el Cristo se sacrificó ampliamente por la humanidad. ¿Por qué? Necesitó abrir para nosotros la Senda de la Iniciación, públicamente –en el fondo, esto tiene algo más. Pero se dice también que en el Culto de Mitras aparece un dios sobre la bestia, atravesándola con el puñal; de la sangre de aquella bestia surge entonces la vida, surge la existencia todo lo que es, ha sido y será, el culto de Mitras se difundió por toda Europa. En todo caso, mediante el sacrificio una fuerza inferior es transformada en una fuerza superior y diferente, como en el ejemplo que hemos citado de la máquina y del carbón.
El Cristo Sol se crucifica en nuestro planeta Tierra para dar vida a todo lo que existe: después de su muerte resucita en toda la creación y madura entonces la uva y el grano. La Ley del Logos es el sacrificio.”